Galicia reúne las condiciones para desarrollar productos de madera de alto valor que demanda el mercado, según los expertos

La industria de la madera y el mueble de Galicia cuenta con las condiciones básicas para desarrollar los productos de madera de alto valor añadido que demandan los mercados internacionales, según los expertos que participaron en la jornada Innovación en el sector de la madera y el mueble; tendencias y oportunidades, organizadas por Confemadera–Galicia en Santiago de Compostela el pasado 26 de mayo.

Entre las oportunidades, los expertos señalaron que la comunidad autónoma cuenta con “las mejores condiciones climatológicas y de territorio” para la producción de madera. Además, apuntaron que “existe una industria de transformación de la madera capaz de fabricar los productos de alto valor añadido que demandan los mercados internacionales”.

Sin embargo, Chris Harwood, investigador del CRC for Forestry, indicó que es necesario promover la selvicultura de un modo más eficiente porque “hay mucho monte abandonado” y profundizar “en la diversificación de las aplicaciones de la madera de eucalipto para obtener ejemplares para sierra o chapa”.

La madera es el material del futuro

Los expertos coincidieron en destacar que la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de un modelo económico sostenible “son objetivos prioritarios en toda Europa”. En este escenario, apuntaron que “las características de la madera favorecen su competitividad frente a otros materiales”.

Pierre Marie Desclos, experto en comercio internacional de productos forestales, explicó que “las masas forestales en Galicia son un recurso para la industria, pero sobre todo una inversión para el futuro”, ya que la demanda mundial de productos de madera “seguirá creciendo”. Desclos considera que “el actual desarrollo de las plantaciones no es suficiente. Hoy en día, las plantaciones representan el 30% del suministro global de madera en rollo y, en 2050, supondrán más del 50%”, subrayó.

El desarrollo tecnológico de la madera la está introduciendo en nuevos sectores como la ingeniería “a través de una nueva generación de productos de madera con los que se ha superado la limitación de tres pisos y se pueden alcanzar alturas de hasta nueve pisos, lo que implica consumos de madera muy superiores”.

En el caso de la construcción, la madera está llamada a jugar un papel cada vez más importante, especialmente en países como España donde su nivel de utilización es muy bajo. En Italia, por ejemplo, el uso de la madera se ha incrementado de “manera espectacular” después de acciones de promoción y divulgación. En Francia, el uso de la madera se consolidó con la entrada en vigor del decreto que establece, con carácter obligatorio, el uso de una cantidad mínima de madera en construcciones de carácter industrial o residencial.

Innovación, más allá de la renovación tecnológica

Javier Iborra, responsable de proyectos y analista del departamento de Análisis de Mercados y Estrategia de Aidima (Instituto tecnológico mueble, madera, embalaje y afines) señaló que para salir de la crisis “hay que apostar por la innovación estratégica, aquella que transforma la propuesta de valor de la compañía o bien crea un cambio substancial en el modelo de negocio”. “Ahora el usuario es el centro y la propuesta de valor debe ser amplia en valores funcionales, sociales, emocionales” agregó.

El presidente de Confemadera–Galicia, Elier Ojea, defendió que las empresas gallegas de la madera y el mueble deben promover “una innovación abierta, basada en la fertilización cruzada para captar ideas de otros sectores”. En Galicia, existen casos concretos de éxito, como la incorporación de sistemas de producción del sector de la automoción; la aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, para diseñar nuevos canales de comercialización; o la nanotecnología, para revestimientos de madera asimilado del sector textil.