El uso de las ventanas de madera reduce el gasto energético y mejora el aislamiento acústico en edificaciones

La ventana de madera es la más adecuada para cumplir con las exigencias del Código Técnico de la Edificación (CTE), por las prestaciones del material, los nuevos acabados y los innovadores sistemas de instalación.

El uso de ventanas de madera, tanto en rehabilitación como en nueva construcción, contribuye a reducir el gasto energético de las edificaciones e incrementa su aislamiento acústico, según explicaron expertos en arquitectura y tecnología de la madera durante la jornada La ventana de madera en la edificación.

La Asociación Española de la de fabricantes de ventanas de madera y Confemadera Galicia organizaron esta actividad dirigida a arquitectos, ingenieros y profesionales de las oficinas de rehabilitación de Galicia, en la que participaron más de 50 profesionales.

La industria gallega de la madera fabrica 10.260 unidades al año de ventanas de madera, lo que representa el 7% del total de la producción nacional. La tecnificación del proceso de fabricación de las ventanas de madera ha permitido alcanzar el máximo control en los procesos y el acabado.

La madera, materia prima del futuro

La madera es un excelente aliado en la lucha contra el cambio climático, ya que contribuye a reducir el calentamiento global.

El uso de la madera en las nuevas edificaciones y en la rehabilitación permite ahorrar energía a lo largo de la vida útil del edificio, ya que proporciona un aislamiento térmico 15 veces mejor que el hormigón, 400 veces superior al acero y 1.770 veces más elevado que el aluminio.

Durante su fabricación, las ventanas de madera tienen un menor impacto medioambiental que otros materiales (PVC, aluminio) porque requieren de menor cantidad de energía para su producción. A lo largo de su vida útil, también usan menos energía gracias a sus excelentes propiedades de aislamiento y puente térmico y retiene 25 Kg de dióxido de carbono (CO2) que deja de emitirse a la atmósfera.