• Localización: Cea – Bueu (Pontevedra)
  • Fecha: 2014
  • Propiedad: Particular
  • Arquitectos: María Pierres López y Jose Gallego (arquitecto técnico)
  • Descripción general: La obra, consistente en la rehabilitación integral de las ruinas de un antiguo horno de leña y unas cuadras, se sitúa en un lugar tan visible, a modo de atalaya, que el interés reside precisamente en conseguir que pase lo más inadvertida posible. Buscar la intimidad y a la vez control del paisajeque desde un primer momento reclaman los propietarios.El modo de hacerlo fue reconstruir poniendo en valor lo preexistente. Destacar con los materiales lo antiguo de lo nuevo, lo cálido de lo frío, lo pesado de lo ligero, lo frágil de lo recio… Permitir que sean los materiales los que despierten los sentidos…el hormigón cambiará con la luz, la piedra irá ganando en pátina, y la madera aportará el agradable olor del cedro, siempre vivo. Una vivienda en definitiva que tenga en cuenta los recuerdos y propicie el telón de fondo de los futuros.
  • Descripción técnica: Vivienda de unos 110m2 útiles, con un programa pensado para una pareja, con un dormitorio, un baño, un aseo, una cocina, y un salón-comedor. Reconstrucción en la que se reutilizó la piedra de las ruinas preexistentes, añadiendo un volumen nuevo de hormigón a cara vista , así como contras y volumen principal de entrada en madera de cedro.
  • Uso de la madera:  Se emplean dos maderas principales en toda la vivienda, el cedro y el roble americano. El roble utilizado en las vigas y suelos de la vivienda, con el fin último de aportar calidez y la tranquilidad visual que el tono de esta madera aporta al espacio, contrastando con los blancos puros de los tableros lacados y pladur de los tabiques , trasdosados y techos. La elección del cedro, especialmente en el volumen de entrada, es totalmente intencionada. El olor que aporta esta madera hace que éste se expanda por toda la vivienda, para con ello provocar los sentidos y los recuerdos que los propietarios irán ligando a lo largo de su vida con la misma. Sentir en definitiva que la construcción está viva… y que envejecerá con ellos.En el exterior, el uso cedro suaviza la dureza que tanto piedra y hormigón confieren a la arquitectura, aportando la lectura cálida y doméstica que demandaban las fachadas, aunque siempre con una clara vocación de vestido insinuante, dejando que la materialidad contundente del fondo no pierda su protagonismo. Tres grandes contras correderas en esta madera ayudan a que la imagen de la vivienda cambie por momentos, contribuyendo a matizar la luz que entra, sin dejar de disfrutar de ella.
  • Más información y contacto: 

ArquitectaMaría Pierres López

Aquitecto técnico: Jose Gallego

Colaboradores redacción proyecto: Sandra Formigo, arquitecta

Estudiantes colaboradores: Patricia Couñago y Marta Piñeiro

Estructuras: E3 Arquitectos

Constructora: Sieiro y Plá construcciones

FotografíasHéctor Santos-Díez / María Pierres López