Brasil apuesta por incrementar la producción forestal como garantía de futuro para la industria y el desarrollo rural

Brasil ha implantado una política forestal exitosa que se sustenta en promover la producción forestal y una industria puntera en aprovechamientos forestales, celulosa, papel y mobiliario. Empresarios de Confemadera Galicia, que acaban de regresar de una misión comercial a Brasil, han conocido las claves del sector brasileño, referente a nivel mundial.

Brasil es el segundo país del mundo con mayor superficie forestal, después de Rusia. Cuenta con 463,2 millones de hectáreas (el 54,4% de su territorio) de masa forestal y mantiene una apuesta incondicional por incrementar la superficie forestal.

El país implantó un modelo propio para el sector forestal, que ha contribuido al desarrollo de zonas rurales y ha captado cuantiosas inversiones industriales. Para el período 2014-2022, las empresas del sector tienen previsto invertir U$15 billions para incrementar su base forestal, ampliar instalaciones o instalar nuevas fábricas.

La industria forestal brasileña se caracteriza por la integración vertical, desde las plantaciones hasta el producto acabado y su comercialización. Este contexto favorable para la producción de madera ha convertido a empresas brasileñas como Fibria (celulosa), Klavin (papel) o Duratex (madera técnica) en líderes a nivel mundial.

Un modelo de producción forestal eficiente

La industria y las administraciones locales trabajan de manera coordinada para ampliar las plantaciones forestales. En los últimos años, han plantado 7,74 millones de hectáreas de plantaciones productivas.

Desarrollan investigación en mejora genética y técnicas de clonado que, junto con las condiciones de clima y suelo, y buenas prácticas selvícolas, han permitido un incremento significativo de la productividad en las plantaciones forestales. Desde 1980, la productividad del eucalipto casi se duplicó y pasó de 24 a 44 m3 de hectáreas por año. Una situación similar se ha producido con el pino, su productividad pasó de 19 a 38 m3 de hectáreas por año.

El modelo de producción forestal brasileño ha desarrollado una selvicultura moderna, centrado en adecuar las producciones forestales a las características del entorno. La planta se selecciona en función de las condiciones del terreno y el clima, pero también de las necesidades de materia prima de las industrias, de manera, que ésta disponga de materia prima en cantidad y de calidad.

Embrapa Forestal, ejemplo de centro tecnológico al servicio del sector

Los empresarios visitaron la división forestal de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), creada en 1978 por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA).  Embrapa Forestal ha sido un agente dinamizador estratégico para mejorar la eficiencia de la producción forestal, aumentar la oferta de productos forestales en el mercado y conservar el medio ambiente.

Ha contribuido a que la industria brasileña se consolide en los mercados internacionales, promoviendo la mejora genética, optimización de plantaciones, incorporación de biotecnología y la nanotecnología para desarrollo de nuevos productos y mejora de los procesos productivos.

Embrapa Forestal trabaja en coordinación con universidades, instituciones de investigación estatales, empresas de asistencia técnica y de extensión rural, organizaciones no gubernamentales, empresas y asociaciones del sector privado y público.

Un sector unido en una única organización, el IBA

Desde 2012, las cuatro asociaciones de la industria brasileña se unieron en una única organización con el objetivo de contribuir a la mejora de la competitividad del sector.

Industria Brasileira de Árvores (IBA) aglutina a las 69 empresas más importantes del sector, con una facturación conjunta de U$15 billion y que suman 4,2 millones de empleos.

Las industrias brasileiras defienden que, desde la unidad de acción, se pueden lograr mejores condiciones socioeconómicas para el desarrollo de su actividad industrial.