Materia prima del futuro

La madera es la materia prima del futuro. Sus características la convierten en el material de construcción imprescindible para promover una sociedad sostenible, baja en emisiones de CO2.

Es la única materia prima que tiene capacidad de reducir emisiones y almacenar CO₂. Los bosques fijan el CO₂, los productos de la madera lo retienen y el reciclado permite alargar la retención del dióxido de carbono.

El uso de la madera en sustitución de otros materiales como el aluminio o el acero supone un ahorro en emisiones netas de dióxido de carbono de 6 toneladas por cada metro cuadrado sustituido.

Un incremento del 4% anual en el consumo de productos de madera en España equivale a un ahorro en emisiones de 1,3 millones de toneladas de CO₂. Es un gran aislante térmico y regula la humedad. Mantiene el entorno con una humedad de entre 40 y el 60%, lo que reduce los síntomas de alergias y enfermedades respiratorias.

Es un excelente aislante acústico, lo que favorece alcanzar un mayor nivel de calidad de vida.